redes sociales

Compartir
Recomendar
   
atencion al cliente, presupuestos e informacion

 
 
ferula-manos
 
 

Ferula para mano

En medicina, se utiliza el término férula para referirse e a un dispositivo ya sea de metal, madera, yeso, tela, cartón o plástico, que es empleado con fines terapéuticos. Se utiliza frecuentemente en tratamientos de fracturas y esguinces, además de ser un complemento en intervenciones quirúrgicas y procesos odontológicos. Normalmente las férulas son utilizadas para inmovilizar partes especificas del cuerpo, sosteniéndolas y manteniéndolas en posición en caso de una lesión.

Son comúnmente utilizadas de forma provisoria, anteriormente al inicio de un tratamiento definitivo, como ocurre por ejemplo al tratar ciertas fracturas, al inmovilizar la zona afectada con una férula para que posteriormente pueda ser operada.

 
 
 
 

Ferulas para diferentes partes de la mano

Las férulas ortopédicas pueden dividirse tanto según su estructura, su material, como por la zona del cuerpo en la que se utilizan. Pueden ser rígidas, como ocurre con las férulas de madera, moldeables, como en el caso de las de aluminio, o ser férulas que funcionan por tracción. Las férulas más utilizadas por el hombre son las que se aplican en la rodilla, seguidas por las que se utilizan en caso de esguinces y fracturas en la mano o muñeca, y son estas las férulas de las que hablaremos a continuación. Dentro de las férulas para manos podemos encontrar dos tipos de férula diferentes, las férulas para dedos y las férulas para muñeca. Estos dos tipos de férulas pueden utilizarse de forma combinada, en tratamientos en los que se requiere tratar tanto los dedos como la muñecas, así como también existen férulas que aparentan ser para muñecas, ya que la mayor parte de las mismas se concentra en esta zona, pero que en realidad se utilizan para tratar lesiones en los dedos.

Las férulas para muñecas son utilizadas normalmente para tratar la misma en caso de esguinces menores, en los cuales no es necesaria la colocación de un yeso. Además de esto, suelen utilizarse para disminuir dolores de muñeca o para evitar que la mano se canse o lesione en ciertos casos en los que la posición afecta los músculos de la mano, entumeciéndolos y generando dolor y posibles lesiones. El uso de férulas para muñeca es muy común en ciertas actividades deportivas, como por ejemplo el ciclismo, actividad en la que las manos se encuentran en una posición que puede resultar dañina para la articulación. Utilizar una férula ortopédica en estos casos ayuda a amortiguar el efecto que la posición puede tener en la mano, además de disminuir las posibilidades de lesiones en consecuencia del terreno y el constante golpeteo del movimiento de la bicicleta. También suelen utilizarse férulas para manos para utilizar patines en línea, para disminuir el efecto de los golpes en las muñecas en caso de una caída. Las férulas para muñecas son también conocidas como muñequeras, y suelen servir para tratar la mayoría de las lesiones que pueden afectar esta zona.

 

 

 
 

Ferulas para actividades exigidas

Muchas personas suelen utilizarlas cuando están usando la computadora, para disminuir el efecto cansador que genera la posición de la mano sobre el ratón y evitar así futuros dolores que pueden resultar de la misma. En muchas actividades, además, suelen vendarse las muñecas a modo de protección para disminuir el efecto de las mismas sobre las muñecas. Un ejemplo de esto es el boxeo, actividad en la cual se vendan los nudillos para evitar que se lastimen al golpear, y las muñecas para que un mal movimiento no desencadene en un esguince. La definición de férula para dedos declara que esta es una ortesis confeccionada con materiales rígidos, la cual ejerce presiones y controla la extensión de los dedos para diferentes tratamientos.

Su función principal es inmovilizar la articulación o zona dañada para que esta pueda recuperarse, así como también evitar el desarrollo de malformaciones en los dedos. Estos dispositivos suelen fabricarse a medida para asegurar el tratamiento correcto. Las férulas para dedos suelen estar fabricadas de aluminio o de madera, según el tratamiento para el que sean requeridas. Las férulas de aluminio se utilizan normalmente para tratar esguinces o lesiones en los tejidos de los dedos, ya que su flexibilidad permite inmovilizar el dedo manteniéndolo flexionado, lo cual hace que este tratamiento sea menos incomodo y más tolerable. En caso de que se requiera tratar la fractura de un dedo, suele requerirse que este esté totalmente estirado, para que el hueso pueda sanar correctamente y recuperar su posición natural.