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Ferulas nocturnas

Existen férulas que se utilizan de modo constante para tratar ciertas afecciones, férulas que se aplican en situaciones particulares, como por ejemplo para practicar deporte, y férulas que se aplican según el momento del día.

Un ejemplo de las últimas mencionadas son las férulas nocturnas. Las férulas nocturnas, como lo indica su nombre, son aquellas que son utilizadas, cualquiera sea el motivo, durante la noche. Pueden ser empleadas para tratar afecciones crónicas, para tratar lesiones en recuperación o como continuación de un tratamiento ya terminado.

 
 
 
 

Caracteristicas de las ferulas nocturnas

Generalmente las férulas nocturnas se utilizan durante la noche ya que la zona en la que son aplicadas no permite que se empleen durante el día, y es necesario que sean utilizadas por una cantidad determinada de tiempo para que surjan efecto. El dolor de talón es una afección muy común, especialmente en las mujeres, debido a los zapatos con taco que hacen que el peso del cuerpo no se reparta equitativamente. Dentro de los tratamientos para prevenir o para finalizar con esta afección, a la cual se conoce como Espolón Calcáneo, se encuentra la utilización de férulas nocturnas, ya que estas ayudan a mantener el pie extendido a nivel del tobillo, de esta forma relajando el tobillo en su posición natural y deshaciéndose del dolor. Otro uso muy frecuente de las férulas nocturnas es como seguimiento luego de un tratamiento por fractura o esguince. A pesar de que el tiempo de reposo e inmovilización de la zona afectada es suficientes para sanar los tejidos, lo más común es que, a pesar de haberse recuperado de la lesión, esta zona se encuentre aun sensible o en estado de fragilidad, lo que hace que volver a la actividad normal del paciente sea un cambio brusco que puede resultar en otra lesión.

Por eso es que normalmente los médicos recomiendan el uso de una férula nocturna como tratamiento de rehabilitación una vez que el yeso es retirado, ya que esta inmoviliza la zona y permite que se continúe con el tratamiento, de esta forma curándose por completo. Además de esto, el uso de la férula durante la noche ayuda a disminuir posibles dolores que pueden ocurrir como consecuencia de la vuelta a la rutina, ya que la zona se encuentra desacostumbrada a tanto movimiento. Una férula nocturna que no suele ser considerada por muchos pero que es extremadamente importante es la que se emplea en tratamientos de ortodoncia. Normalmente los comúnmente llamados “aparatos” de ortodoncia suelen utilizarse por un tiempo prolongado, hasta que los dientes alcancen la posición que el ortodontista considera correcta, pero ocurre que una vez que se retiran estos aparatos, si no se continua con un tratamiento, el movimiento de los dientes puede causar que estos vuelvan a su posición original, haciendo que el tratamiento haya sido en vano. Es por eso que el uso de una férula nocturna como seguimiento de un tratamiento de ortodoncia es obligatorio. Estas férulas, comúnmente llamadas “aparatos movibles” o “retenedores”, se aplican durante la noche para contener los dientes y evitar que se muevan de lugar.

 

 

 
 

Ferulas rigidas y flexibles

Como ocurre con estas, la mayoría de las férulas nocturnas son utilizadas ya sea como continuación de un tratamiento finalizado o como complemento durante uno, y son elementos extremadamente importantes para todo tipo de rehabilitaciones traumatológicas. Se llama férula a los dispositivos empleados en medicina para tratamientos terapéuticos. Estos pueden ser tanto de metal, en general aluminio por su maleabilidad, como también de madera, yeso, plástico o tela, dependiendo de su aplicación. Se utiliza normalmente para tratar esguinces y fracturas, pero sus usos varían desde la aplicación en cirugía hasta en procesos odontológicos. Las férulas pueden ser tanto rígidas como flexibles, dependiendo de su utilidad.

Normalmente aquellas que se aplican para inmovilizar zonas específicas suelen ser rígidas, ya que deben ser lo suficientemente resistentes como para evitar que el movimiento del cuerpo dañe la zona que está siendo tratada. Las flexibles se utilizan para tratar otro tipo de lesiones, las cuales no requieren una inmovilización total de la zona. Suelen utilizarse férulas flexibles bajo el nombre de férulas ortopédicas para tratar los problemas de circulación en las piernas, o emplearse por ejemplo muñequeras para disminuir el dolor de muñeca o sanar un esguince en la misma. Además de estas peculiaridades, las férulas pueden dividirse según la zona en la que se aplican, ya que cada tipo está diseñado para tratar una zona particular del cuerpo, o según el momento y la forma en la que se utilizan.