redes sociales

Compartir
Recomendar
   
atencion al cliente, presupuestos e informacion

 
 
sillas-ruedas-ninos
 
 

Sillas de ruedas para niños

Cuando se utiliza el término silla de ruedas, si bien puede estar refiriéndose a cualquier silla que posea ruedas, generalmente se hace en referencia a la ayuda técnica que es cualquier silla adaptada con por lo menos tres ruedas. Estas sillas están diseñadas para servir como forma de desplazamiento a aquellas personas con problemas de locomoción o movilidad reducida, ya sea por enfermedad o por alguna lesión.

Por ello es que dentro de la ortopedia, son elementos fundamentales, ya que representan el vehiculo y la posibilidad de movilidad para muchas personas que no tienen todas sus capacidades.

 
 
 
 

Medidas standar de las sillas para niños

Al igual que con las sillas para adultos, existen dos tipos de silla de rueda básicos para niños, las sillas eléctricas y las sillas manuales. Las eléctricas funcionan al ser impulsadas por el motor eléctrico de la silla, el cual es controlado desde un joystick y un panel de control, los cuales están a disposición del ocupante de la silla, quien puede modificar la velocidad, así como también la dirección de la silla desde estos controles. Las manuales, por el contrario, son impulsadas por el propio usuario, quien hace girar las ruedas al empujar los aros acoplados en el exterior de las mismas, logrando de esta forma que la silla avance. La característica principal que diferencia las sillas de ruedas para niños de las de adultos es, como mencionamos anteriormente, su tamaño. Mientras que las sillas de ruedas para adultos están preparadas para sostener y soportar a un hombre adulto, las sillas para niños suelen tener el tamaño para ser utilizadas por un niño de, como máximo, doce años.

Las medidas de sillas de ruedas para niños varían, al igual que ocurre con las de adultos, pero en general rondan en los siguientes números; el asiento suele tener una medida entre treinta y cuarenta centímetros de ancho, y entre veinticinco y cuarenta de profundidad del mismo. La altura del respaldo puede ser alta, media o baja, variando entre cuarenta y treinta y ocho en el primer caso, entre treinta y tres en el segundo y entre veintiocho y treinta centímetros en el caso de sillas con el respaldo bajo. Naturalmente, las ruedas de las sillas infantiles poseen ruedas de menor tamaño, no solo para que sean proporcionales al tamaño del resto de la silla, sino también para que le resulte más fácil maniobrar a los niños, ya que estos tienen menor control sobre la silla que los adultos, cuya fuerza ayuda a maniobrar con más facilidad. Las sillas de ruedas infantiles son normalmente utilizadas por niños mayores a seis años, pero también las hay disponibles para más pequeños; las sillas para niños menores a seis años en general son adaptaciones al carro para bebes tradicional, de forma que los niños se vayan acostumbrando a la posición para que luego la transición a la silla común sea más fácil. Las sillas de ruedas infantiles, en general, se caracterizan por ser un poco más festivas y estar más decoradas que las sillas de ruedas para adultos.

 

 

 
 

Algunos datos importantes

Dado que el uso de sillas de ruedas no es fácil al comienzo, y debido a que no suele ser el momento más feliz en la vida de un niño, es muy común que las sillas sean decoradas para hacer la experiencia más agradable para el niño. Si bien hay ciertas partes de la silla de rueda que, por diferentes motivos, no pueden ser decoradas, las sillas de ruedas para niños suelen poseer fundas con dibujos para los asientos, así como platos en las ruedas e incluso hay algunas cuya estructura está armada con caños de colores. Según los historiadores, las primeras sillas de ruedas fueron empleadas en Grecia, ocho siglos atrás, ya que se encontraron grabados y dibujos en los que se representaban una serie de sillas con ruedas, si bien estas no eran tan similares a las que se utilizan en la actualidad. A pesar de esta creencia de que fueron inventadas por los griegos, las sillas de ruedas no se utilizaron para ayudar a personas incapacitadas para caminar hasta el siglo III antes de Cristo, en China, e incluso en ese entonces eran utilizadas en su mayoría por los hombres de mas riquezas, como una forma de demostrar su superioridad sobre los demás.

Ésta forma de uso se volvió muy popular, especialmente por los reyes europeos, quienes utilizaban sillas de ruedas para desplazarse por sus palacios. El más famoso de estos casos es Felipe II, quien en 1595 hizo que se adaptara su trono con ruedas, de modo que no debiera dejarlo para poder moverse por su hogar. La primera silla de rueda autopropulsable, es decir, que podía ser impulsada por el mismo ocupante, sin necesidad de una persona que lo empuje desde atrás. Stephen Farfler fue quien lo hizo posible; siendo él un relojero parapléjico, utilizo todos sus conocimientos para crear la silla de ruedas que le resultara más cómoda para su propio uso, sin saber que luego sería mundialmente famoso. Las sillas de ruedas para niños son similares a las de adultos, diferenciándose principalmente de las sillas para adultos en el tamaño.